Diseño inteligente

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Diseño inteligente es el término utilizado para describir a la corriente que sostiene que el origen o evolución del Universo, la vida y el hombre, son el resultado de acciones racionales emprendidas de forma deliberada por uno o más agentes inteligentes.1 2

Historiaeditar

El movimiento del diseño inteligente apareció y se desarrolló en Estados Unidos en torno a 1987, a través de una versión moderna del argumento teleológico para la existencia de Dios, después de que hubieran fracasado, salvo éxitos menores y provisionales, los intentos de los representantes del literalismo bíblico de lograr la enseñanza del relato de la creación del Génesis en la clase de Ciencias Naturales.

El movimiento del Diseño Inteligente igualmente rechazacita requerida las posturas representadas por la Evolución teísta y el Creacionismo evolutivo que, aunque creen en la existencia de un creador y un propósito, a diferencia del Movimiento del Diseño Inteligente sí aceptan que los seres vivos se han diferenciado a través de un proceso de evolución natural sin la intervención directa de Dios; al considerar a Dios el creador de las leyes de la naturaleza, pero "sin actuar directamente" del desarrollo de los procesos que actúan en ella, y que son descritos por las ciencias naturales.

La frase diseño inteligente, más o menos relacionada con la funcionalidad que se observa en los seres naturales, y antes de la consagración de su uso actual, ha sido detectada en media docena de citas de los dos siglos precedentes, que incluyen:

  • Un discurso del Botánico G.J. Allman, seguidor de Paley, en 1873.
  • Un libro de 1903 de F.C.S. Schiller.
  • Un texto de Fred Hoyle de 1980, donde no se refiere en cualquier caso a un origen último.
  • En un juicio en el que el Tribunal Supremo de Estados Unidos descartó la obligación de enseñar la “ciencia de la creación” (el relato del Génesis) en la clase de Ciencias Naturales en las escuelas públicas (1987).

En la sentencia del caso anterior se mantenía a la vez que «enseñar una diversidad de teorías científicas acerca del origen de la humanidad a los escolares podría válidamente hacerse si es con la intención claramente secular de mejorar la eficacia de la instrucción científica». Inmediatamente después, los manuales propuestos para la enseñanza creacionista empezaron a sustituir la palabra creación por la expresión diseño inteligente. El caso más notable es el del texto de P.W. Davis y P.H. Kenyon, que fue publicado finalmente en 1989 con el título Of pandas and people: the central question of biological origins. (Acerca de los pandas y las personas: la cuestión central del origen biológico). Los borradores anteriores habían sido preparados con los títulos Creation Biology (Biología de la creación, 1983), Biology and Creation (Biología y creación, 1986) y Biology and Origin (Biología y origen, 1987). El título definitivo alude a la más popular de las colecciones de ensayos del paleontólogo y divulgador de la evolución Stephen Jay Gould, titulada El pulgar del panda. En el proceso de adaptación a la nueva situación legal del libro, que es el más popular de los manuales usados por los creacionistas para la enseñanza escolar, se sustituyeron las expresiones “creación” y “creador” por sus alternativas “diseño inteligente” y “diseñador inteligente” en más de 250 lugares. El libro se convirtió en texto obligatorio en el distrito de Dover (Pennsylvania), dando lugar al caso por el que una reciente sentencia señala al movimiento del diseño inteligente como una versión disfrazada de creacionismo religioso.

Buscando evitar la percepción pública de la vinculación con el creacionismo anterior, los promotores del diseño inteligente prefieren situar el origen de la actual notoriedad de la expresión en el libro del abogado Phillip E. Johnson Darwin on trial (Proceso a Darwin, 1991). La posición de Johnson y la base para el movimiento en apoyo a la creencia sobre el diseño inteligente es que consideran falso el naturalismo filosófico.

En 1990 fue fundado el Discovery Institute, con base en Seattle, ligado a una institución de ideología conservadora, el Hudson Institute, y tomando su nombre del barco que, capitaneado por G. Vancouver, exploró las costas norteamericanas del Pacífico entre 1791 y 1795. Se trata de una institución no lucrativa, que depende de donantes privados. Está presidido por B. Chapman, de confesión católica y que ocupó cargos importantes durante la administración de R. Reagan. Tiene entre sus dirigentes a H. Ahmanson, millonario relacionado con el movimiento dominionista llamado Christian Reconstructionism (Reconstruccionismo cristiano), una organización partidaria de la subordinación de las leyes civiles a las prescripciones del Antiguo Testamento y contraria a la tolerancia religiosa, lo que ha hecho que sus críticos laicos o cristianos lo acusen de promover un neofascismo teocrático semejante al del régimen talibán en Afganistán.

Dentro del Discovery Institute ocupa un lugar prominente el Center for Science and Culture (Centro por la Ciencia y la Cultura), en cuyo marco se encuadran todos los miembros más destacados del Movimiento por el Diseño Inteligente. Fue fundado en 1996 con financiación de H. Ahmanson y la McLellan Foundation, originalmente como Center for the Renewal of Science and Culture (Centro para la Renovación de la Ciencia y la Cultura). Sus declaraciones, como su nombre, han ido evolucionando para evitar una conexión demasiado visible con sus bases fundamentalistas.

Un documento de 1998 del Center for Science and Culture, titulado Estrategia de la cuña (en inglés The Wedge Strategy)3 y filtrado al público en 1999, ha sido utilizado por sus críticos para destacar el carácter religioso y político de sus fines y postulados, que encuentran resumidos en frases como “Derrotar al materialismo científico y su destructivo legado moral, cultural y político” y “reemplazar las explicaciones materialistas por la concepción teísta de que la naturaleza y los seres humanos son creados por Dios”. Según P.E. Johnson, citado más arriba, él mismo catalizó en 1992 la formación del grupo y los rasgos de la estrategia a que se refiere el documento. De este núcleo original formaban parte, junto a Johnson:

  • Stephen Meyer, filósofo de la ciencia y teólogo, que ahora es vicepresidente del centro.
  • Michael Behe, bioquímico y el único miembro prominente con una actividad significativa de investigación científica.
  • William A. Dembski, el principal portavoz del movimiento. Matemático de formación, es el responsable de los mayores esfuerzos por desarrollar de manera creíble el argumento de la improbabilidad de la explicación naturalista.

Postura de la Iglesia Católica ante el Diseño inteligenteeditar

La posición pública de la Iglesia Católica y de la mayoría de los católicos es la de respetar la autonomía de la ciencia y sus hallazgos, desplazando la discusión sobre la verdad de las Escrituras y la justificación de las creencias a un plano netamente metafísico. Aun así, dentro de la Iglesia Católica también ha habido pronunciamientos que aparentemente favorecen algunos postulados del Diseño Inteligente, los que han sido apoyados por parte de figuras católicas tan importantes como el Arzobispo de Viena, quien postuló que cualquier modo de pensamiento que niegue o busque desestimar la abrumadora evidencia en favor del diseño en biología es ideología, no ciencia.4 En este sentido, el papa emérito Benedicto XVI, aunque no ha dado su respaldo al movimiento del diseño inteligente, aparentemente sí ha manifestado estar de acuerdo con algunos de sus postulados, al opinar que considerar «al hombre y su razón» un producto casual de la evolución es irracional,5 o al decir que "también es cierto que la teoría de la evolución no está demostrada fehacientemente" .6 Sin embargo, hay que aclarar que Benedicto XVI, en relación a una supuesta incompatibilidad entre creación y evolucionismo (propio de los seguidores del Diseño Inteligente), igualmente se pronunció de la siguiente forma: "Esta contraposición es absurda, porque, por una parte, existen muchas pruebas científicas en favor de la evolución, que se presenta como una realidad que debemos ver y que enriquece nuestro conocimiento de la vida y del ser como tal. Pero la doctrina de la evolución no responde a todos los interrogantes y sobre todo no responde al gran interrogante filosófico: ¿de dónde viene todo esto y cómo todo toma un camino que desemboca finalmente en el hombre?"7 Así, la postura de la Iglesia Católica, expresada repetidas veces, es que la Creación y la Evolución no se excluyen ni se contraponen, dejando en claro, eso sí, que "la evolución no responde a todas las preguntas del hombre"; en relación a las preguntas metafísicas.8

El diseñadoreditar

Respecto al diseñador, los argumentos de quienes proponen el diseño inteligente están formulados de forma que no hacen mención al diseñador ni a su naturaleza, sólo concluyen su existencia. La idea obligatoriamente no se asocia con el concepto de Dios, si bien en algunos casos se le asignan igualmente características que las religiones generalmente asocian con Dios. Así, los principales proponentes del diseño inteligente igualmente han afirmado frente a sus seguidores que creen que el diseñador es el Dios del cristianismo.

Algunos que son partidarios de la existencia de un diseñador explican que tal como hay inteligencia detrás de cualquier logro que la industria humana produce, así estructuras complejas como la célula, y el átomo, con estructuras y funcionamiento ordenados y complejos, tienen que haber sido igualmente producidos por alguien. De igual modo, tal como se requiere una formación e inteligencia para legislar leyes humanas, que ordenan las sociedades, así también, es necesaria una inteligencia para establecer las complejas leyes que rigen el universo observadas por astrofísicos, bioquímicos, ingenieros, y otros científicos.

Otro argumento es que sin inteligencia, tanto artistas, artesanos, y diseñadores en diferentes campos, no pueden producir ni crear sus trabajos. Por tanto, el diseñador de la vida debe poseer una inteligencia superior a la inteligencia humana para producir estructuras para la vida que no pueden ser reproducidas en el laboratorio por seres humanos inteligentes.

Argumentos Los promotores del diseño inteligente postulan que el modelo científico de la evolución por selección natural sería insuficiente para explicar el origen, la complejidad y la diversidad de la vida actual y que el universo está demasiado bien apto para las criaturas vivientes como para pensar que aquello se produjo por puro azar. La evolución es descrita por los científicos, sin embargo, como un proceso sistemático y orientado, basado en la selección; la cual trabaja, eso sí, sobre una variabilidad generada por procesos esencialmente aleatorios a través del tiempo.

Los defensores del diseño inteligente no toman públicamente un partido explícito sobre la identidad del o de los creadores o sobre los medios que utilizaron para diseñar y luego crear la vida, pero son respaldados por la mayoría de los partidarios de la lectura literal de la Biblia y actúan al abrigo de instituciones explícitamente cristianas y fundamentalistas. Los argumentos que tratan de entregar en favor del llamado “diseño inteligente” se refieren sobre todo a los siguientes aspectos:

El "universo bien afinado"editar

Uno de los argumentos de los partidarios del diseño inteligente, que incluye elementos adicionales a la biología, es el que afirma que vivimos en un universo bien afinado, con muchas características que hacen posible la vida y que no pueden atribuirse a la suerte. Estas características incluyen los valores de las constantes físicas (como el valor de las interacciones nucleares) y muchos otros. Los defensores de este modelo, entre ellos el miembro del "Centro para la ciencia y la cultura" Guillermo González, argumentan que si alguno de estos valores fuera ligeramente diferente, el universo sería dramáticamente diferente, haciendo imposible la existencia de muchos elementos químicos y características del universo tales como las galaxias.9 De manera que, para que la vida exista, hace falta la presencia de un diseñador inteligente que asegure que las condiciones requeridas estuvieran presentes en su momento produciendo el resultado que este diseñador había previsto.

La "complejidad irreductible"editar

Formulada por el bioquímico M. J. Behe en términos de “complejidad bioquímica irreducible”, se puede plantear así:

...Un sistema integrado compuesto de varias partes que interactúan, contribuyendo a la función básica, en donde al eliminar alguna de ellas se produce la interrupción de la funciones del sistema.

(Behe, Molecular Machines: Experimental Support for the Design Inference)

Behe utiliza la trampa para ratones como ejemplo para ilustrar el concepto. Una trampa para ratones está compuesta por varias piezas que interactúan —la base, la trampa, el resorte, el martillo—; todas ellas deben estar en su puesto para que la trampa para ratones funcione. Al eliminar uno de ellos, el objeto deja de ser funcional. En el diseño inteligente se afirma que la selección natural no podría crear sistemas complejos irreductibles, debido a que la función de selección se aplica luego que el sistema complejo ya está armado. Los ejemplos de complejidad irreductible propuestos por Behe incluyen mecanismos biológicos como el de las bacterias E. coli, el cilio y el mecanismo adaptativo del sistema inmunitario.

Se trata de una reedición de un argumento usado contra el darwinismo desde antiguo, por ejemplo con respecto a la complejidad del ojo. Behe lo ha intentado renovar con respecto a agregados macromoleculares funcionales como el flagelo bacteriano. Alega que la complejidad de una estructura de este tipo, donde no se observa redundancia, es irreducible, porque la alteración de cualquiera de las partes destruye por completo la funcionalidad del conjunto. Alega que este hecho inhabilita a la selección natural (el mecanismo esencial darwiniano de la evolución) para darle origen.

La "complejidad específica"editar

El concepto de complejidad específica en diseño inteligente fue desarrollado por el matemático, filósofo y teólogo William A. Dembski. Dembski afirma que cuando algo tiene complejidad específica se puede asumir que fue producido por una causa inteligente (es decir, fue diseñado) en lugar de ser el producto de un proceso natural. Para entender el concepto propone los siguientes ejemplos: "Una sola letra de un alfabeto es específica sin ser compleja. Una larga frase de letras escogidas de forma aleatoria es compleja pero no específica. Un soneto de Shakespeare es complejo y específico."10 Dembski afirma que los detalles de los seres vivientes tienen esa misma característica, especialmente los patrones de secuencias moleculares en las moléculas biológicas funcionales como el ADN.

Dembski define el concepto de información compleja específica como cualquier cosa que tenga menos de una oportunidad en 10150 de ocurrir de forma espontánea.

Estrategia de la "cuña"

El Discovery Institute presentó esta estrategia por medio de un manifiesto conocido como el documento de la cuña,11 el cual describe una amplia agenda social, política y académica cuyo objetivo último sería el tratar de revertir una supuesta sofocante visión del mundo materialista al "derrotar el materialismo científico"; que según esta organización estaría representado por la enseñanza de la evolución biológica, y sustituirla por una supuesta ciencia de índole religiosa acorde con las convicciones cristianas teístas que profesa el Discovery Institute"12 y con ello "afirmar la realidad de Dios",13 siendo su objetivo "renovar" la cultura americana, al tratar de moldear la política pública de forma que sólo refleje las creencias y los valores cristianos conservadores que son aceptados por el Discovery Institute.14

Reacciones y críticaseditar

Críticas científicaseditar

Es considerada una pseudociencia con características dogmáticas por la comunidad científica, y por las asociaciones escépticas.15 16 17 18

Si bien sus partidarios proclaman que se trataría de una propuesta científica legítima, capaz de sustentar un programa de investigación metodológicamente riguroso, el diseño inteligente es considerado por la comunidad científica de las ciencias naturales afines al tema19 sólo como una justificación a posteriori de la creencia en un creador determinado (el Dios de las religiones monoteístas),15 presentada como una versión de creacionismo contemporáneo anti-evolución que trata de buscar la respetabilidad intelectual que el creacionismo clásico no ha sido capaz de obtener.20

La gran mayoría de los científicos e instituciones científicas rechazan las afirmaciones sobre diseño inteligente por su falta de base científica. La Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos y otros organismos científicos clasifican el diseño inteligente como pseudociencia. A pesar de ello, los movimientos en apoyo del diseño inteligente han logrado suscitar una movilización política en Estados Unidos con seguidores, incluidos algunos miembros de las cámaras legislativas, que abogan por la inserción del diseño inteligente en los programas de educación como si fuera una teoría alterna a la evolución. Se trata de los mismos sectores que han militado desde hace tiempo, con éxito desigual, por la supresión de la enseñanza de la evolución biológica o por la introducción en paralelo, “con el mismo tiempo”, de la cosmogonía bíblica.

Así el movimiento diseño inteligente es descrito por la comunidad científica sólo como una campaña organizada con el fin de promover la ideología del diseño inteligente hacia el público en general, especialmente en los Estados Unidos, impulsada por el Discovery Institute y el Centro para la Ciencia y la Cultura, indicando que si bien los argumentos del movimiento son presentados como seculares, el diseño inteligente se asocia con el cristianismo conservador y con el creacionismo.

En respuesta a estas iniciativas, en junio de 2005, las academias de Ciencias, Ingeniería y Medicina lanzaron un sitio web21 donde se trata de aclarar al público que la Teoría de la evolución no es una teoría más sino la teoría más sustentada que actualmente existe sobre el origen de los seres vivientes.

Francisco J. Ayala, en su obra Darwin y el diseño inteligente, sostiene la tesis de que "no hay contradicción necesaria entre la ciencia y las creencias religiosas". La razón de ello es que ambas “tratan de asuntos diferentes que no se superponen”. Según Ayala, se puede ser perfectamente partidario de la teoría científica de la evolución de las especies y creer en la existencia de un Dios creador, personal y providente. Dicho de otro modo: el concepto científico de evolución no niega la noción metafísica y teológica de creación a partir de la nada, ni a la inversa.

Crítica al argumento del "universo bien afinado"editar

Los críticos del diseño inteligente y del principio antrópico alegan que estos argumentos son esencialmente tautológicos. Según su punto de vista, estos argumentos pueden resumirse en afirmar que la vida sólo es posible porque el universo la sustenta. La afirmación sobre la improbabilidad de un universo que sustente la vida también ha sido criticada al calificarla de un argumento de falta de imaginación por asumir la imposibilidad de la existencia de otras formas de vida. La vida, tal y como la conocemos, podría no existir en condiciones diferentes, pero formas diferentes de vida podrían existir en su lugar. Algunos críticos sugieren también que muchos de los parámetros que definen nuestro universo no son mutuamente independientes, como abusivamente se presenta, y que los cálculos matemáticos muestran que la emergencia de un universo similar al nuestro, en cuanto a las oportunidades de producir sistemas complejos y formas de vida, es en realidad bastante probable.22

Por otro lado, la hipótesis del multiverso originada a través de la teoría M, según la cual existirían múltiples universos paralelos que se diferenciarían sólo por diferenciales de cualquier magnitud del universo, si llega a ser completada y corroborada, simplemente desbarajustaría el argumento porque da a entender que este universo es tan probable como cualquier otro de la infinidad que existen. Ello ya que permitiría un finito pero gran número de universos, en los que la probabilidad impone que el surgimiento de un universo apto para producir vida inteligente sí sería prácticamente igual a 1. Así sólo sería posible hacerse preguntas sobre la razón de la posibilidad de vida en aquellas dimensiones en que puedan existir las características para crearla (principio antrópico), lo cual sí hace que la probabilidad de vida/hablar de ella sea superior.

Igualmente, si realmente otras condiciones no permitieran el sustento de la vida, esto no significa que realmente existe un diseño inteligente, ya que si la probabilidad aún fuera en contra de la vida por millones de veces a uno, es sólo una probabilidad matemática que no descarta la posibilidad de la creación de la vida sin una fuente divina, puesto que no excluye completamente que se hayan producido justo las condiciones (universo bien afinado) para la vida, a pesar de la hipotética enorme probabilidad en contra.

Otros sostienen que el universo no está tan bien afinado como se cree. La ciencia concuerda en que la aparición de la vida fue un hecho aleatorio y extremadamente poco probable. Sin embargo, como se dice más arriba, esa probabilidad es mayor que cero. Ni el universo muestra un supuesto orden que permitió la existencia de la vida, ni la vida es tan perfecta. Los organismos evolucionan a partir de sus antecesores y conservan rasgos pasados que ya no se utilizan, características dañinas para su supervivencia, etc. Si todo estuviera afinado, ¿no esperaríamos que los organismos fueran realmente perfectos?. Aunque esta pregunta posee una connotación evolucionista abre una brecha en este argumento.

Crítica al argumento de la "complejidad irreductible"

Los críticos indican que este argumento es falaz porque ni el cilio eucariótico, ni el flagelo bacteriano, ni ninguna otra estructura compleja aparece evolutivamente de una sola vez. Lo que hay que desentrañar son las etapas sucesivas de su evolución, explicando o demostrando la verosimilitud de cada una de ellas en lo tocante a su determinación genética, su desarrollo ontogenético y su función, y por lo tanto justificando qué presiones selectivas han promovido cada uno de los pasos. Es muy importante recordar que muchas estructuras biológicas pasan por estadios de doble función, en los que, después de haber evolucionado para un uso, empiezan a verse sometidas a nuevas presiones selectivas para un segundo uso. Si nos fijamos sólo en este último, el origen del órgano puede volverse incomprensible. El carácter prensil de la mano humana apareció en relación con una vida arborícola, ha sido aprovechado por innumerables especies de primates para la manipulación y, con esta segunda función, se ha convertido en el grupo biológico humano en una de sus adaptaciones más características. Las vías verosímiles de la evolución del ojo se aclararon gracias a la anatomía comparada y a la embriología, y para sus etapas existen ejemplos en los animales actuales. En cuanto a la evolución de maquinarias moleculares complejas, como el cilio eucariótico, las últimas décadas han proporcionado ya muchos de los argumentos equivalentes, aunque para este caso no contamos con términos de comparación tan adecuados, porque no queda ningún eucarionte que no tenga cilios o derive de un antepasado ciliado (sí existen sin embargo algunas versiones incompletas pero funcionales de cilios, como en Pelomyxa, que rebaten el argumento principal). Los componentes moleculares de los cilios están presentes fuera de ellos, en el citoesqueleto superficial contiguo a la membrana plasmática, donde trabajan en la movilidad sin formar estructuras tan elaboradas, y de sus componentes existen formas homólogas incluso en procariontes. Lo mismo pasa con el flagelo bacteriano, cuyos componentes moleculares guardan homología con otros componentes funcionales de la célula y, en grado variable, entre sí; probablemente habiendo funcionado primero, en una versión mucho más sencilla, como bomba iónica antes de hacerse más complejo para la locomoción.

Así actualmente la biología molecular, la bioquímica y otras disciplinas pueden explicar cada vez con mayor facilidad estos casos de supuesta complejidad irreductible.

Crítica al argumento de la "complejidad específica"editar

Los críticos dicen que en si misma, la definición del concepto hace que el argumento sea una tautología; ya que se postularía que la Información Compleja Específica (ICE) no ocurriría naturalmente, solo porque Dembski la definió así. Por ello la verdadera pregunta es si existen instancias de ICE en la naturaleza, hecho que realmente no puede explicar o responder Dembski, porque no es especialista en evolución y/o temas relacionados.

Así, la coherencia conceptual del argumento ICE de Dembski es fuertemente disputada por la comunidad científica.23 Todavía debe mostrarse que la complejidad específica tiene amplias aplicaciones en otros campos, como lo afirma Dembski. John Wilkins y Wesley Elsberry califican al filtro explicativo de Dembski como eliminatorio, debido a que elimina las explicaciones de forma secuencial: primero la regularidad, luego la suerte para finalmente tomar el diseño como opción por defecto. Argumentan que este procedimiento no califica como modelo para la inferencia científica debido a la forma asimétrica en que trata las posibles explicaciones alternas, haciéndolo susceptible de obtener falsas conclusiones.24

Igualmente a nivel biológico, a pesar de la inmensa cantidad de nucleótidos que forman el ADN, el cual conforma el genoma con su "naturaleza compleja y específica"; es que en el proceso descrito en la síntesis evolutiva moderna, su naturaleza es producida realmente por la "mutación genética aleatoria". En ella se explica que los procesos naturales involucrados en la evolución de los seres vivos tienden a acumular cambios positivos, y descartar cambios negativos en el ADN. Siendo esta la verdadera razón que lleva a que el genoma de los seres vivos, en una forma "natural" con el paso de las generaciones, haya cambiado y aún cambie a una naturaleza que se define como más compleja y específica. Igualmente destaca el hecho de que la información para codificar un aminoácido está expresada en solo 64 codones (grupo de 3 nucleótidos, en combinaciones a partir de 4 nucleótidos).


Crítica a la estrategia de la "cuña"

A pesar de lo indicado por el Discovery Institute, la comunidad científica indica que este argumento es sólo la estrategia de esta organización que realmente trata de inculcar un ideal religioso no científico, el cual desea promover la creencia pseudocientífica y creacionista del llamado diseño inteligente; y con ello no reconocer los descubrimientos científicos que corroboran la existencia de la evolución a través de la Síntesis evolutiva moderna.

Crítica a la existencia de un diseñadoreditar

Paradoja del diseñadoreditar

Al afirmarse la necesidad de un diseñador, naturalmente se abre la posibilidad y surge con ello también la paradoja de poder preguntarse ¿quién diseñó al diseñador?.25

Partidarios como Dembski en The Design Inference especulan que el rol de diseñador lo pudo haber cumplido un extraterrestre o extrauniverso culto. La descripción oficial del diseño inteligente26 establece explícitamente que el universo muestra características producidas por diseño. Por ello, al admitir la "paradoja del diseñador diseñado", Dembski concluye que "ningún agente inteligente de naturaleza estrictamente física pudo haber realizado el diseño del universo o de la vida desde su inicio."27

Sin embargo, la gran mayoría de los proponentes del diseño inteligente solo responden que la pregunta sería irrelevante o estaría fuera del tema de la discusión del diseño inteligente.28 Richard Wein responde que debe haber balance entre las preguntas sin respuesta que una teoría abre y las explicaciones que aporta al fenómeno que estudia.

Cuando los críticos van más allá del argumento de que el diseño inteligente no tiene base realmente científica, algunos críticos además argumentan que la evidencia existente hace que la hipótesis del diseñador sea improbable, independientemente de su posición en el mundo de la ciencia. Por ejemplo, Jerry Coyne, de la Universidad de Chicago, cuando se pregunta por qué un diseñador "nos daría la forma de producir vitamina C para luego destruirla al inhabilitar una de sus enzimas" y por qué no ubicó reptiles, mamíferos, anfibios y peces de agua dulce en islas aisladas con un ambiente adecuado para esas especies." Coyne también señala que el hecho de que "la flora y la fauna de estas islas se parece mucho a la de las tierras continentales cercanas, aun cuando su ambiente es muy diferente" es evidencia de que las especies no fueron ubicadas allí por un diseñador.29

Para defenderse de estos argumentos, los partidarios del diseño inteligente han argumentado el desconocimiento de los motivos del diseñador. Por ejemplo, Behe escribió en la La caja negra de Darwin que sencillamente no tenemos posibilidad de entender las motivaciones del diseñador, de manera que no podemos responder a esas preguntas de manera definitiva. Los diseños con defecto podrían por ejemplo haber sido incluidos por el diseñador por razones artísticas, o para un propósito que todavía no hemos comprendido u otras razones. Coyne responde que en vista de la evidencia, "la vida resultó no de un diseño inteligente sino de la evolución o bien, el diseñador es un ente cósmico que diseñó todo para que luciera como si hubiera sido creado como consecuencia de un proceso de evolución". Otros seguidores de este movimiento afirman que quizá el diseñador utilizó las características del universo para direccionar la evolución, y así esculpir la vida que en un principio plantó.

Así los críticos indican que el diseño inteligente, al necesitar el argumento de un ser inexplicable para explicar el origen de otros (nosotros), realmente se presenta sólo como otra forma más de falacia dentro de esta ideología. Este hecho hace que la nueva pregunta que plantea la explicación es al menos tan problemática como la pregunta que trata de responder."30

Un número de críticos también ve que la afirmación de "que el diseñador no necesita ser explicado como una contribución al conocimiento, sino más bien como una equivocada o falsa resolución de una disputa aplicando un cliché". La ausencia de evidencia observable y medible, la esencia de la pregunta sobre ¿Quién diseño al diseñador?, conduce a una regresión infinita de la que los proponentes del diseño inteligente sólo pueden escapar con contradicciones lógicas, recurriendo a dogmas de fe religiosos, o respondiendo a la paradoja a través de conceptos filosóficos (por ejemplo, a partir de las ideas de Aristóteles, cuando propone la existencia metafísica de un Primer Motor Inmóvil). Esta respuesta, en cualquier caso, habría que buscarla fuera del campo de la ciencia natural.

Comunicado de la American Society for Microbiologyeditar

El conocimiento del mundo microbiano es esencial para entender la evolución de la vida en la Tierra. Las características de los microorganismos (tamaño pequeño, reproducción rápida, movilidad, y facilidad para intercambiar información genética) les permiten adaptarse rápidamente a las influencias ambientales. En microbiología, la validez de los principios evolutivos es respaldada por:

  1. las fácilmente demostradas mutación, recombinación y selección, que son los mecanismos fundamentales de la evolución;
  2. las comparaciones basadas en datos genómicos que respaldan el origen común de la vida;
  3. las tasas observables de cambio genético y la cuantía de la diversidad genética, las cuales indican que la divergencia ha ocurrido durante una profunda escala de tiempo geológico, y acreditan la gran antigüedad de la vida en la Tierra. Así, los microorganismos ilustran la evolución en acción, y los microbiólogos han podido hacer uso de la capacidad evolutiva de los microbios para el desarrollo de innovaciones que han salvado vidas o mejorado nuestra calidad de vida, en la medicina, la agricultura, y para el medio ambiente.

Por el contrario, ciertas propuestas alternativas a la evolución, como el diseño inteligente y otras formas de creacionismo, no son científicas. En parte porque no proporcionan un marco para la generación de predicciones útiles, susceptibles de ser sometidas a prueba. El uso de la supuesta "complejidad irreducible" del flagelo bacteriano como argumento para dotar conceptos acientíficos con algo que aparenta legitimidad, es espurio y no se fundamenta en los hechos. La evolución no es una mera conjetura, sino un descubrimiento concluyente respaldado por un cuerpo de pruebas coherente e integrado.

La comunidad científica, independientemente de sus creencias religiosas, acepta de forma aplastante la evolución como elemento central para la comprensión de la vida y de las ciencias de la vida. Un aspecto fundamental de la práctica de la ciencia es separar las propias creencias personales de la búsqueda del conocimiento del mundo natural. Es importante que la sociedad y las generaciones futuras reconozcan la legitimidad del aprendizaje comprobable, verificado y basado en hechos, acerca del origen y la diversidad de la vida.20

Respuestas negativas a solicitudes de charlas sobre D.I. en universidadeseditar

A principios de 2008, se inició una gira de charlas anti-evolución por España, en las que se pretendía exponer además en las universidades de León y Vigo; que sin hacer uso del nombre explicito de D.I., tenían el verdadero objetivo de explicar y promocionar el D.I. Sin embargo al conocerse la verdadera naturaleza de las charlas, ambas universidades negaron las solicitudes, ya que no se trataba de una charla de caracter científico; sino que era realmente creacionista, y no aportaban nada a la labor académica de la difusión de la ciencias naturales.31

Sentencia del juzgado de Dovereditar

En enero de 2005, en el distrito escolar de Dover (Pennsylvania), Estados Unidos, los estudiantes de bachillerato debieron escuchar la lectura de un texto en el que se explica la existencia de ideologías alternativas a teoría de la evolución, en particular el diseño inteligente.

Dado el carácter polémico de la decisión, se permitió que los padres solicitaran la no presencia de sus hijos durante la lectura del texto. Debido a su carácter no científico, algunos profesores de biología se negaron a leer el texto argumentando su falta de base científica y/o su estrecha relación con el creacionismo. Este hecho produjo que posteriormente, en una demanda presentada por un grupo de padres al consejo escolar del distrito, el juez federal J. E. Jones III dictaminara como "inconstitucional la enseñanza del diseño inteligente en las escuelas por ser un "argumento religioso" y que "es una redenominación del creacionismo, no una teoría científica".32

Otras reaccioneseditar

Otra reacción a estas iniciativas está representada en el Pastafarismo, parodia de una religión, compuesta de un supuesto conjunto de creencias que también dan una explicación alternativa al origen de la vida. Al contrario del diseño inteligente, esta parodia sí afirma abiertamente quién es el supuesto diseñador. El creador de esta parodia de religión afirma "irónicamente" que si el diseño inteligente es enseñado en ciencias, no hay impedimento para que también deba ser enseñado el Pastafarismo, obteniendo ambos el mismo lugar en la educación, por ejemplo utilizando un tercio del tiempo en enseñar diseño inteligente, otro tercio en enseñar que todo fue creado por un monstruo de espagueti volador y el tercio restante en enseñar la teoría de la evolución. Es decir, si el diseño inteligente es considerado como una teoría «científica» alternativa, el Pastafarismo también lo sería; ya que también puede presentar el mismo tipo de "conjeturas lógicas" basadas en "abrumadoras pruebas observables".33

Igualmente, existe otra crítica en forma de parodia, conocida como la teoría de la Caída inteligente, la cual propone que la explicación científica de la fuerza de la gravedad no puede explicar todos los aspectos del fenómeno, por lo que es lógico que se debe dar credibilidad a la idea de que las cosas caen por una inteligencia superior. También se hace la afirmación de que la gravedad es "sólo una teoría", parodiando las afirmaciones hechas por los creacionistas en relación con el estatus de teoría de la explicación científica de la evolución natural.

El antropólogo Marvin Harris:

Los creacionistas científicos pretenden conseguir su objetivo de disponer del mismo tiempo de clase denominando al evolucionismo como «teoría y no hechos». Ya que el evolucionismo es, según ellos, simplemente una «teoría» ¿por qué no podrían enseñarse otras teorías también? Esto es en parte verdad. Todos los «hechos», «teorías» y «leyes» científicas son mantenidas provisionalmente y pueden ser desechadas por nuevas evidencias, de tal forma que no podemos negar que el evolucionismo es «teoría y no hechos». Pero las teorías que los científicos enseñan son las que han soportado pruebas rigurosas y han sido apoyadas por un gran número de hechos evidentes. Precisamente por la falta de estos dos pilares es por lo que la teoría creacionista no es aceptable. A ningún alumno se le debería prohibir leer teorías científicamente desacreditadas. Pero a ningún profesor se le debería obligar a enseñar cualquier teoría que haya sido desacreditada alguna vez.34

Véase tambiéneditar

Notas y referenciaseditar

  1. MR Garcidueñas. «Opinión Evolucionismo» (pdf) págs. 4. Ciencia UANL. Consultado el 13 de enero de 2008.
  2. Eduardo Arroyo (17 de julio). «¿Qué es el Diseño Inteligente?». El Manifiesto. Consultado el 13 de enero de 2008.
  3. The Wedge. Copia facsímil en pdf (en inglés)
  4. Christoph Schönborn. Finding Design in Nature
  5. Benedicto XVI, Homilía en Isling
  6. El Papa duda de la teoría evolutiva
  7. Encuentro del Santo Padre Benedicto XVI con los párrocos y sacerdotes de las diócesis de Belluno-Feltre y Treviso. Martes 24 de julio de 2007
  8. La evolución no responde a todas las preguntas del hombre
  9. Guillermo González. The Privileged Planet.
  10. Dembski. Intelligent Design, p. 47
  11. O documento da cunha Discovery Institute, 1999.
  12. O documento da cunha Discovery Institute, 1999. Citado em Handley P. Evolution or design debate heats up. The Times of Oman, 7 de marzo de 2005.
  13. Phillip E. Johnson, Defeating Darwinism by Opening Minds (Downers Grove, Illinois: InterVarsity Press, 1997), 91-92,
  14. "Objetivos de cinco anos. Renovación espiritual & cultural: Movimientos de la corriente principal comienzan a apropiar de la teoría del Diseño Inteligente y a repudiar las teorías influenciadas por el materialismo; Las principales denominaciones cristianas defenderán la doctrina tradicional de la creación y repudiaran el darwinismo. Ante la opinión pública defenderán sus opiniones respecto a sexualidad, aborto y la creencia en Dios." Wedge Strategy Discovery Institute, 1999.
  15. a b «AAAS Board Resolution on Intelligent Design Theory» (en inglés) (18 de octubre). Consultado el 13 de enero de 2008.
  16. Alan D. Attie; Elliot Sober, Ronald L. Numbers, Richard M. Amasino, Beth Cox, Terese Berceau, Thomas Powell and Michael M. Cox (2006). «Defending science education against intelligent design: a call to action» (en inglés). American Society for Clinical Investigation. doi:10.1172/JCI28449. Consultado el 13 de enero de 2008.
  17. ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico (enero de 2008). «Diseño inteligente: fe contra evidencia científica». Consultado el 13 de enero de 2008.
  18. http://www.radical.es/informacion.php?iinfo=590 El dogma del diseño inteligente; Javier Llanos y El fraude del Diseño Inteligente; Daniel Dennett
  19. Project Steve. Científicos llamados Steve, o equivalente, que consideran abrumadoras las pruebas de la evolución
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  23. Nowak citada por. Claudia Wallis. Time Magazine, 15 de agosto de 2005, p. 32 Evolution Wars
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  25. Dr. Donald E. Simanek. Diseño inteligente; la copa está vacía
  26. "La teoría del diseño inteligente sostiene que algunas características del universo y de los seres vivientes se explican mejor con un origen inteligente y no un proceso indirecto como el de la selección natural'" Discovery Institute. ¿Qué es el diseño inteligente? Preguntas sobre el diseño inteligente (en inglés)
  27. Dembski. El acto de creación: Entre la trascendencia y la inmanencia
  28. IDEA "No es necesario entender completamente el origen o identidad del diseñador para determinar que un objeto fue diseñado. De manera que indican que la pregunta sería irrelevante para la teoría del diseño inteligente, que sólo busca detectar que un objeto fue diseñado...; descartando que el diseño inteligente pueda además buscar la identidad u origen del diseñador –se trata de una pregunta filosófica o religiosa que se escapa del dominio de la investigación científica-. En el caso del cristianismo, este postularía una respuesta religiosa a esta pregunta: Dios es el diseñador y es por definición eternamente existente y no tiene origen. Indicando que no existiría imposibilidad filosófica para esta respuesta religiosa al origen del diseñador..." PMF: ¿Quién diseñó al diseñador?
  29. Jerry Coyne. The New Republic, 22 de agosto de 2005. El caso contra el Diseño inteligente
  30. Richard Wein. 2002. No un almuerzo gratis sino una caja de chocolates
  31. http://www.publico.es/espana/038085/antidarwin/sitio/universidad/creacionismo articulo: Los anti-Darwin no tienen sitio en la Universidad
  32. BBC Mundo | Ciencia | EE.UU.: No al Diseño Inteligente
  33. Verbatim: Noodle This, Kansas. Washington Post. 28 de agosto, 2005. http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2005/08/27/AR2005082700019.html?nav=most_emailed. 
  34. Marvin Harris, Antropología cultural, Alianza Editorial, 2011, p. 65

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