Enrique Gaviola

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Enrique Gaviola
Nacimiento 31 de agosto de 1900
Rivadavia , provincia de Mendoza
Fallecimiento 7 de agosto de 1989
Ciudad de Mendoza
Campo Astronomía
Alma máter Universidad Nacional de La Plata

Ramón Enrique Gaviola (Rivadavia , provincia de Mendoza 31 de agosto de 1900Ciudad de Mendoza 7 de agosto de 1989), más conocido como Enrique Gaviola, fue un destacado científico argentino que contribuyó con importantes descubrimientos en la Física y la Astronomía mundial.

Entre sus logros más relevantes en su país figuran la recuperación del Observatorio Astronómico de Córdoba, la creación de la Asociación Física Argentina y del Instituto de Matemática, Astronomía y Física de Córdoba, y el proyecto originario del actual Instituto Balseiro.

Los trabajos de Enrique Gaviola en astrofísica, técnicamente revolucionarios, fueron fundamentales para la ciencia mundial. Creó un método para el recubrimiento de la superficie de los espejos de grandes telescopios que permitió disminuir drásticamente tiempo, trabajo y dinero y fue empleado en la preparación del espejo de 5 m de diámetro de Monte Palomar. Su trabajo experimental sobre emisión atómica estimulada fue el antecedente de lo que hoy se conoce como láser. Con su colega Ricardo Platzcek diseñó el primer espectrógrafo estelar del mundo construido totalmente con espejos.

Gracias a Gaviola muchos científicos europeos fueron rescatados de la amenaza del nazismo.

Biografíaeditar

Recibido de agrimensor en la ciudad de La Plata decidió, por recomendación de Richard Gans, continuar su formación como físico en Alemania, adonde llegó en 1922 y estudió junto a los científicos más encumbrados de la época, entre ellos Max Planck, Max Born y Albert Einstein. Este último lo consideró como un colega y amigo al cual solía consultar (como en 1948 en que le pidió su adhesión al Manifiesto de Chicago que alertaba sobre los peligros del uso de la energía nuclear).

Cuando se recibió en 1926 en Berlín, le pidió a Einstein que apoyase su pedido de una beca Rockefeller para ir a trabajar a Baltimore donde dicha beca le acababa de ser negada con el argumento de que no se le concedía a sudamericanos, a pesar de haber obtenido la calificación más alta entre los solicitantes. Indignado, Einstein envió una carta con la que lograría que el International Education Board concediese por primera vez un fellowship a alguien del hemisferio sur. Gaviola se trasladó entonces a Estados Unidos donde trabajó con Robert Wood, el más grande físico experimental en aquel momento.

Entre 1928 y 1929 fue físico asistente del Departamento de Magnetismo Terrestre en el Carnegie Institute of Washington, donde trabajó en el proyecto de un acelerador de partículas con el que se obtuvo un potencial de cinco millones de voltios. Entre sus numerosas publicaciones se destaca su trabajo experimental sobre emisión atómica estimulada, antecedente de lo que hoy conocemos como láser.

Sus trabajos sobre espectrometría y fluorescencia permitieron analizar en forma crítica la teoría de Shroedinger, y construyó un fluorómetro que dio origen a los estudios sobre el comportamiento hidrodinámico de las proteínas. que hoy día es conocido bajo su nombre.

En uno de sus retornos a la Argentina, en 1929, inició una prédica por el desarrollo científico del país y ocupó importantes cargos, como el de Director del Observatorio Astronómico de Córdoba y fue profesor en la Universidad de Buenos Aires y en la de La Plata.

A partir de 1931 decidió instalarse en forma definitiva en su país y participó del origen del Instituto de Física de Bariloche, hoy Instituto Balseiro. También participó en el origen del actual Conicet, en la creación de IMAF (actual Famaf de la ciudad de Córdoba), en la instalación del Radiotelescopio de Pereyra Iraola, en la puesta en marcha del Observatorio Astronómico de Bosque Alegre y en muchas otras iniciativas que beneficiaron a la ciencia argentina.

Gracias a Gaviola muchos científicos europeos fueron rescatados de la amenaza del nazismo, entre ellos el físico teórico austríaco Guido Beck en 1943, quien sería una de las figuras fundamentales de la física teórica tanto en Argentina como luego en Brasil. Además impulsó la creación de la Asociación Física Argentina (primera sociedad científica latinoamericana en el área de esta disciplina) que presidiría, y del Instituto de Matemática, Astronomía y Física de la Universidad Nacional de Córdoba, creado en 1956 para apoyar las actividades de observación. Por otra parte, bajo la dirección de Gaviola (entre 1940 y 1947 y de 1956 a 1957) el Observatorio de Córdoba se transformó en un centro científico de primer orden, con el diseño y construcción de la Estación Astrofísica de Bosque Alegre, inaugurado en 1942. Logró que el observatorio se vinculara con la Asociación Física Argentina y consiguió personal y científicos de dedicación exclusiva además de un excelente taller de óptica. Allí se formaron entre otros Mario Bunge, Ernesto Sabato y José Antonio Balseiro.

Fue uno de los astrónomos que más contribuyó a ampliar el conocimiento del espacio exterior. En 1935 viajó, gracias a una beca, a Estados Unidos, para colaborar con el grupo más destacado en la construcción de espejos de telescopios de la época: el del Observatorio de Monte Wilson, en California. Entre otras cosas creó un método novedoso para el recubrimiento de la superficie de los espejos de grandes telescopios que permitió disminuir tiempo, trabajo y dinero a un tercio de los valores de aquel momento. Este método fue empleado inmediatamente en la preparación del espejo de 5 m de diámetro de Monte Palomar. En agradecimiento, John A. Anderson -director del Observatorio Astrofísico del California Institute of Technology- le manifestó: “Deseo expresarles mi gran admiración por este trabajo. Han hecho una obra maravillosa que, estoy seguro, llegará a ser clásica".1

En 1942, con su colega Ricardo Platzcek, diseñaron el primer espectrógrafo estelar del mundo construido totalmente con espejos. Birkhoff, Decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Harvard, lo llamó "la verdadera declaración de independencia argentina". También aportó al tema de cascadas de rayos cósmicos razón por la cual se ha pedido que lleve su nombre la instalación del Pierre Auger Project que se llevó a cabo con la colaboración de casi 18 países en la ciudad de Malargüe, provincia de Mendoza, cuya finalidad es establecer el origen y características de la radiación cósmica de alta energía.

Fue también gracias a él que se instaló en la Argentina la primera estación del hemisferio sur para el seguimiento de satélites artificiales.

Profesor del Instituto Balseiroeditar

A mediados de la década de 1960 Gaviola se une al entonces denominado Instituto de Física de Bariloche, (que luego pasara a llamarse Instituto Balseiro). Allí Gaviola es profesor del laboratorio de física experimental hasta que se jubila. En sus últimos años su preocupación se volcó hacia la política científica, con especial énfasis en la astronomía y en la energía nuclear.

Gaviola como formador de nuevos científicoseditar

Mario Bunge, amigo de Gaviola, opinó que sus principales logros en la Argentina fueron:2

  • El diseño y construcción de la Estación Astrofísica de Bosque Alegre.
  • El inicio de la astrofísica observacional.
  • El haber traído a Guido Beck y apoyarlo en su escuela de física teórica.
  • El diseño de una política científica sabia.
  • La prédica de la integridad moral, de la que Gaviola fue el estándar por el que muchos midieron la estatura moral de los científicos.

Con respecto a este último punto, Gaviola, en efecto, daba una gran importancia a los aspectos éticos en la formación de intelectuales y era intransigente en lo que respecta a reglas morales. Siempre les recordaba a sus estudiantes los que consideraba Los Diez Mandamientos del Método Científico:

  1. No robarás
  2. Intentarás refutarte
  3. No fabricarás tus datos, ni mejorarás tus resultados retocando placas o películas
  4. No engañarás en la demostración de tus teoremas
  5. No ocultarás información
  6. No dejarás de investigar problemas que puedan molestar a “the powers that be” (el 'establishment')
  7. No recurrirás al argumento de autoridad
  8. Al hacer un experimento no tratarás de demostrar la bondad de una teoría o modelo sino su validez
  9. Al exponer un resultado experimental no forzarás los límites de validez de la teoría o modelo para obtener un mejor acuerdo
  10. No enviarás un trabajo antes de levantar todas las objeciones que tú y otro hagan al mismo

Estaba muy en desacuerdo con la manera en que se estaba educando a las futuras generaciones, en 1959, en una conferencia, realizaba los siguientes comentarios.

...casi todos los intelectuales se forman ideológicamente en las universidades. Algunos permanecen y transmiten su ideología a las nuevas camadas de estudiantes. La mayoría pasa a las profesiones liberales, al servicio del Estado, a la política y al gobierno mismo. Los gobernantes de cualquier nación son los egresados universitarios de 20 a 40 años atrás. La calidad intelectual y moral de las universidades de una época fija la calidad intelectual y moral del gobierno veinte a cuarenta años más tarde. La aguda crisis actual ya no permite ocultar la decadencia moral del país. Muchos se sorprendieron cuando en 1946 pronuncié la conferencia "El problema moral argentino" en el Club Universitario de Buenos Aires, en la que arriesgaba un pronóstico: "La mala tradición persistirá por no menos de una generación. Lo mismo puede decirse de la influencia maléfica de nuestros colegios secundarios y universidades oficiales" (...)"aumentará la deshonestidad en los próximos años"(...) "se extenderá la deshonestidad social a una fracción aún mayor de la población." Mi pronóstico de 1946 se ha cumplido con creces. En aquella conferencia decía respecto del sistema educativo: "El ambiente de nuestras escuelas primarias es, en lo que a los niños alcanza, bueno. los maestros y maestras, aunque hayan obtenido sus puestos gracias a la inmoralidad administrativa (léase nepotismo o acomodo político), conocen, en general, lo que enseñan. La enseñanza es, pues, sincera. Si los niños no van después a las escuelas secundarias o a universidades, pueden convertirse en ciudadanos honestos. Pero si concurren a escuelas secundarias y a universidades"(...)"acaban en su mayoría por "avivarse", es decir, por convencerse de que la mentira, la simulación y la corrupción, conducen al triunfo en la vida".
(...)Las palabras sirven en todas partes para ocultar los sentimientos. En Latinoamérica sirven, además, para ocultar las intenciones y los hechos(...)El acomodo y la demagogia son la norma de los gobiernos universitarios. De tales colegios y universidades no es extraño que egresen una mayoría de hipócritas consumados o anormales indiferentes. Por suerte, una pequeña parte, pero creciente, de alumnos, se muestra inmune al contagio. La influencia de la cuna honrada domina a la educación. Pero esa parte es muy pequeña aún. La decadencia moral que hemos sufrido la hemos compartido con otros países de Latinoamérica. También hemos compartido la reforma universitaria. La demagogia universitaria acarrea el desgobierno político(...). Las Facultades deberían ostentar el lema:"aquí se aprende a defraudar a la Nación, no pagando impuestos, y a estafar a la clase media envileciendo la moneda" o "aquí se fabrican burócratas en masa, de ineptitud garantizada"(...) El propósito de la Universidad debería ser servir a las necesidades materiales y espirituales de la Nación. Nada más.

Algunas distinciones y premioseditar

  • 1965 Premio Abraham Mibashan otorgado por la AMIA y la DAIA.
  • 1983 Premio Konex de Platino – Ciencia y Tecnología – Física y Astronomía.
  • 1998 Denominado en EUA como uno de los científicos más notables del siglo XX. Emily Mc Murray (1998), Notable Twentieth Century Scientists, Vol. 2, F-K. Gale Research Inc., an International Thomson Publishing Company.

En 1981 la Unión Astronómica Internacional le dio su nombre al asteroide 2504 , descubierto en el Observatorio Astronómico de Córdoba en 1967.

El 24 de octubre de 2008, en la ciudad de Mendoza se impuso el nombre de Ramón Enrique Gaviola a la escuela N° 3-406.1

Referenciaseditar

  1. a b Ramón Enrique Gaviola, un mendocino muy singular Por Omar Bernaola Diario Los Andes. 14/11/2008.
  2. Enrique Gaviola y el Observatorio Astronómico de Córdoba (ver en bibliografía). Prólogo 2, Pág XIX.

Bibliografíaeditar

  • Omar Bernaola (2001). Enrique Gaviola y el Observatorio Astronómico de Córdoba. Su impacto en el desarrollo de la ciencia argentina.. Saber y Tiempo. ISBN 987-98946-0-X. 

Enlaces externoseditar

  • Cielo Sur [1]
  • La lista de Gaviola, Artículo de Omar Bernaola (diario Página 12) [2]
  • Observatorio Astronómico de Córdoba [3]
  • Grunfeld, Veronica. [4]
  • Morán-López, José Luis. [5]







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