Guerra de Sucesión Austriaca

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Guerra de Sucesión Austriaca
Battle of Fontenoy.jpg
Batalla de Fontenoy por Van Blaerenberghe. Óleo sobre lienzo.
Fecha 1740-1748
Lugar Europa, América del Norte y la India
Resultado Tratado de Aquisgrán (1748)
Beligerantes
Flag of Prussia (1466-1772).svg Reino de Prusia
Royal Standard of the King of France.svg Reino de Francia
Bandera de España 1701-1760.svg Reino de España
Flag of the Kingdom of the Two Sicilies 1816.gif Dos Sicilias
Flag of Bavaria (lozengy).svg Baviera
Ducado de Modena (antes de 1830).svg Módena
Flag of Genoa.svg Génova
Bandera de Austria (imperio) Sacro Imperio Romano Germanico
Union flag 1606 (Kings Colors).svg Gran Bretaña
Kgr hannover flagge.jpg Hanover
Prinsenvlag.svg Provincias Unidas
Flag of Electoral Saxony.svg Sajonia
Savoie flag.svg Piamonte-Cerdeña
Comandantes
Federico II de Prusia
Kurt Christoph von Schwerin
Leopoldo I de Anhalt-Dessau
Mauricio de Sajonia
Charles Fouquet, Duque de Belle-Isle
Luis Francisco I de Borbón-Conti
Carlos VII de las Dos Sicilias
Felipe I de Parma
Francisco de Lorena
Wilhelm Reinhard von Neipperg
Ludwig Andreas Khevenhüller
Carlos Alejandro de Lorena
Jorge II de Gran Bretaña
Duque de Cumberland
Carlos Manuel III de Cerdeña

La Guerra de Sucesión Austriaca, también conocida como Guerra de la Pragmática o Guerra de la Pragmática Sanción1 (llamada por los ingleses Guerra del rey Jorge en su escenario americano) fue un conflicto bélico que tuvo lugar desde 1740 hasta 1748, desatado por las rivalidades sobre los derechos hereditarios de la Casa de Austria a la muerte de Carlos VI, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.

En España y Gran Bretaña se entronca con el conflicto que enfrentaba a ambas potencias desde el año anterior, la denominada «Guerra del Asiento».

Antecedenteseditar

Emperatriz María Teresa, Reina de Hungría y Bohemia y Archiduquesa de Austria.

A causa de los intereses de Prusia, la rivalidad colonial franco-británica, los problemas italianos y la enemistad anglo-española de 1739, provocada por el contrabando de los navíos ingleses en América, la Casa de Austria se convirtió en el centro de la diplomacia a la muerte en 1740 del emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Carlos VI y la crisis sucesoria.

Las estipulaciones del Tratado de Westfalia se dejaron de lado en lo tocante a la restricción de no ir contra el emperador. Antes de su muerte, Francia, Prusia, Rusia, Gran Bretaña y las Provincias Unidas habían garantizado que la hija de Carlos, María Teresa I, heredaría el trono del Sacro Imperio, pero aparecieron otros aspirantes al trono: Carlos Alberto de Baviera y Augusto de Sajonia, yernos de José I, hermano y antecesor en el trono imperial de Carlos VI. Querían, respectivamente, Bohemia y la Corona imperial y Moravia. Carlos Manuel de Cerdeña reclamaba para sí el Milanesado; Felipe V de España reclamaba los ducados de Parma y Plasencia. El duque de Belle-Isle, que era el favorito de Luis XV de Francia, desacreditó la política de André Hercule de Fleury y respaldaba a los bávaros.

Las tensiones austro-prusianas se habían centrado en la negativa de Carlos VI a la anexión por parte de Prusia de los ducados de Berg y Cléveris. Al ascender al trono, Federico II el Grande de Prusia se dispuso a ejecutar proyectos expansionistas con la conquista de Silesia. María Teresa I había heredado los estados patrimoniales, pero con escasos medios financieros y militares, y no estaba preparada para una confrontación sucesoria, a lo que se sumaba la escasa lealtad de algunos de sus súbditos, entre los que sobresalían ciertos nobles de Austria, Bohemia y Hungría. Ninguno de los reclamantes tenía reivindicaciones generales, pero unidas eran suficientes como para acabar con el poder de los Habsburgo.

Si el imperio de los Habsburgo hubiese formado una entidad nacional, la crisis dinástica se hubiera reducido a una cuestión austriaca exclusivamente. Pero tal imperio era una yuxtaposición de países unidos sólo por la dinastía, lo que tentaba a las potencias europeas a destruir la hegemonía que era obstáculo para sus propios intereses.

Desarrolloeditar

El rey de Prusia Federico II el Grande precipitó la guerra al invadir y ocupar Silesia en 1740. De un lado se encontraba la alianza formada por Baviera, Prusia, Sajonia, Francia, España (que estaba en guerra con Gran Bretaña desde 1739) y Cerdeña. Por otro, Austria, apoyada por las Provincias Unidas y Gran Bretaña.

Prusia conquistó Silesia en dos campañas, conocidas como Primera Guerra de Silesia (1740–1742) y Segunda Guerra de Silesia (1744–1745), respectivamente, cada una de las cuales finalizó con la firma de tratados de paz. En la batalla de Dettingen (junio de 1743), el «Ejército Pragmático» (Gran Bretaña, Austria, Hannover y Hesse) derrotó a los franceses. Pero en la batalla de Fontenoy (mayo de 1745) en Flandes, los franceses, al mando de Mauricio de Sajonia, derrotaron a un ejército mixto anglo-holandés, reforzado por algunas unidades austriacas, mandado por el Duque de Cumberland (hijo de Jorge II), e iniciaron la conquista de los Países Bajos austriacos, que terminó con la victoria francesa en la batalla de Rocoux, Flandes, en octubre de 1746.

Italiaeditar

En Italia se enfrentaron españoles y franceses, por un lado, y austriacos por otro. En julio de 1741 se prepara un ejército español para trasladarlo a Italia con la intención de enfrentarse a sardos y austriacos.2

Américaeditar

La llamada Guerra del rey Jorge (1744–1748) representó la fase americana de la Guerra de Sucesión Austriaca, y la primera de las guerras de Carnatic constituyó la fase india de la misma, ambas libradas entre Francia y Gran Bretaña.

Tratado de Aquisgrán (1748)editar

El tratado de Aquisgrán puso fin a la Guerra de Sucesión Austriaca en 1748, así como a la llamada Guerra del rey Jorge. Establecía que todas las conquistas llevadas a cabo durante la misma fueran devueltas a sus dueños originales. María Teresa I conservó sus territorios, salvo Silesia, que fue cedida a Prusia. Felipe V de España, a pesar de llevar dos años muerto, consiguió los ducados de Parma, Plasencia y Guastalla. El tratado devolvió Louisbourg (Canadá) a Francia y entregó Madrás (India) a los británicos.

La decisión de Austria de recuperar Silesia llevó a la Guerra de los Siete Años (1756–1763), que dio continuación al conflicto entre Francia y Gran Bretaña por sus colonias en América e India.

Véase tambiéneditar

Referenciaseditar

  1. Sobrequés Vidal, Santiago (1967). Historia de España moderna y contemporánea. Ed. Vicens-Vives
  2. Ingenieros del Rey: Desarrollo de la guerra (1741 - 1746).








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